Halloween's Ball
A-ha!! A-ha!! Keep your hands off my girl!! Con un buen humor impropio de mi, últimamente, desmejorado ánimo, me asomé a la ventana de mi habitación y saludé a la noche de Halloween con una sonrisa. En el pueblo se daba una celebración, es decir, una excusa para relajar el ambiente de inminente guerra de razas que reinaba desde hacía varios meses. Esa noche estaba prohibido cualquier tipo de pelea, rencilla o incluso discusión acalorada: un desahogo perfecto para mi estresante existencia. Di media vuelta y me dirigí al armario. Un corsé rojo y negro, una corta falda negra, unas medias de rejilla y mis botas favoritas serían mi atuendo... nada fuera de lo normal, no era mi intención destacar. En menos de diez minutos estuve lista, incluyendo alhajas y perfumes, y con mi espeso cabello recogido en un moño elegante pero desordenado. Recogí una máscara que taparía la mitad de mi rostro -todos deberían llevar una- y me dirigí a la puerta. Bajé las dos plantas hasta la puerta de entrada, cog...